Caminando

Barranco es de mi lugares favoritos para hacer lo que sea. Hay de todo para todos y, esta vez, fui al MATE a ver la exposición Masters of Photography de la mexicana Graciela Iturbe.

Es un lugar en donde siempre es mejor caminar, además así evitas el tráfico y, aprovechando que no es verano y no hay ese calor que no te deja respirar, nos fuimos caminando desde mi casa y disfrutando la vista.  Sí, con mi compañero de caminatas: Marce (el gordo), unos 40 minutos aproximadamente. Mi ruta es casi siempre ir por el malecón hasta el puente de Armendariz porque tiene una vista increíble y de paso también busco nuevas cafeterías, siempre voy en busca de buen café y en este distrito cada vez hay algo nuevo.

Como buena universitaria busco ahorrar y la entrada al MATE para estudiantes (con carnet) es de S/5 a todas las exposiciones, así que no hay excusa. Las exposiciones están increíbles, las favoritas fueron: Masters of Photography y Alta Moda

Luego de ver todas las salas y de tomar fotos lindas, porque la casona del MATE es pre-cio-sa, nos dio hambre, pero hambre de postre, porque no se puede vivir sin un buen postre con café por la tarde. Y, como en este distrito hay de todo, opciones no faltan. El plan era quedarnos a comer algo en el café del MATE, pero no encontré la cafetería. Vi el cartel del café mil veces pero no la encontré, solo vi la tienda ¿Sigue ahí el café? Porque me quedé con las ganas de probar. Ya que nos rendimos en la búsqueda, decidimos ir a un lugar por el que he pasado miles de veces pero nunca he entrado: La Panetteria. Me habían dicho que el brownie es riquísimo, así que tenía que probarlo. Como somos dos, pedimos también una tartaleta de frutos del bosque. Eso sí, pedimos un solo café americano porque ahorro es progreso ;D.

Dato:

  • Siempre pedimos vasos con agua al lugar al que vayamos, y esta vez nos dieron agua infusionada con fresas y arándanos que estaba deliciosa.
  • No siento que sea el lugar perfecto como para ir a estudiar o trabajar, es pequeño y con bastante movimiento. Es más para disfrutar de la comida y hablar. Ya haré un post de cafeterías perfectas para quedarse a hacer tareas y disfrutar de una buen café.

Debo decir que el brownie estaba súper rico, húmedo y chocolatoso, como tiene que ser; pero que la tartaleta no fue mi favorita. El café también estaba muy bueno, súper negro y amargo, como para balancear el dulce del postre. 

Terminamos muertos pero felices y satisfechos. Regresamos caminando también para bajar la panza después del dulce (la tartaleta es súper grande). Así vayan en carro, les recomiendo ir en zapatillas porque hay mucho por caminar y botines como los que tuve la genial idea de ponerme no son lo mejor, créanme.

Ya les cuento,

Ana.