Señora Tortilla

Como casi todos los sábados, Ale va a un taller de niñas científicas que se dicta en la Universidad Cayetano (UPCH), en la sede de San Martín de Porres. Usualmente me quedo dentro de la universidad hasta que termine el taller. Esta vez, en la puerta, mi mamá vio un puesto donde vendían emoliente, quinua y maca que estaba súper lleno de gente. Me dijo: QUIERO QUINUA, y yo ¿la quinua del guiso? Puso cara de ¿Es en serio, Ana? Yo jamás había probado la quinua en bebida, solo emoliente, y ¡me encanta!

Dejamos a Ale y fuimos directamente. Tenía que -según mi mamá- probar sí o sí. Qué bueno que fuimos porque lo que tomé es una de las cosas más ricas que he probado. El señor que atendía, orgulloso esposo de quien ya es conocida por su rica comida: "la Señora Tortilla", como la llaman con cariño, me ofreció probar maca. De nuevo, jamás había tomado maca. Que cosa para más rica. Debo decir que me gustó más la maca que la quinua, pero las dos estaban buenísimos.

Vimos también que vendían unos panes que se veían súper contundentes. Compramos de lomito, un pan delicioso de lomo de pollo con papitas fritas; y de tortilla, que estaba hecha con harina de solla, espárragos y espinaca. Solo probé el de lomito y estaba espectacular, no pude probar la de tortilla porque tengo un nuevo piercing y hay una lista de cosas que no puedo comer, pero confiaré en la palabra de mi mami (y en su cara) para decirles que estaba demasiado rico. El de lomo estaba tan rico que pedimos dos :D.

El esposo de Gloria, la señora tortilla, y su ayudante son de las personas más buenas y amables que he conocido jamás. El señor me cuenta que su esposa ha recibido premios por lo rico que cocina y que les importa más la calidad y la limpieza que vender en cantidad. Le he prometido ir todos los sábados que pueda. Lo estaba olvidando ¡¡todo salió 9 soles!! Tres panes y dos bebidas.

Luego de estar súper satisfechas, seguimos caminando y vimos LAS señoras empanadas: de masa doradita, calientitas y que olían riquísimo. Y como somos un par de golosas no podíamos no probarlas, nos estaban llamando. 

El señor Fidel -quien prepara las empanadas- nos contó que se levanta recontra temprano para preparar sus empandas de pollo y de carne para que estén fresquitas y calientitas. Probamos las dos y sinceramente, son de las empanadas más ricas que hemos comido. Tan ricas que compramos más para llevarle a Ale que es un adicta de la empanada. Ale dice: "tiene un relleno jugoso y la masa es crujiente y rica". Cada empanda está S/1.50, son demasiado perfectas para ser verdad, para ser tan baratas. Le dije a Fidel que le diría a todos que vayan a comer sus empanadas porque se han vuelto mis favoritas. 

  • Datos:

El puesto de Gloría está en la vereda de la UPCH, en la misma Honorio Delgado, y atienden solo por la mañana. Ella va de lunes a viernes y su esposo los sábados.

Fidel no tiene un puesto pero va con su silla a la puerta del Hospital Cayetano los sábados.

Ya les cuento,

Ana.